
El arte de escuchar música clásica. Aventuras musicales
Ángel Tomás Lázaro
Editorial Amarante, 2022
298 páginas
Es este un libro para leer concentrado y sin interrupciones, de la misma manera que deberíamos escuchar la música. Su autor es un pintor, oyente y divulgador de la ‘musicosophia’, que no es otra cosa que la escucha consciente. Se organiza en cuatro apartados en los que el autor propone la escucha analítica, el entrenamiento como oyente, atendiendo a distintos detalles personales, porque cada oyente es un mundo.
Se ocupa también de los que llama ‘aventuras musicales’, que se traduce en sus experiencias sobre ciertas músicas que le han impresionado y que evidencian sentimientos y situaciones que la música despierta en las personas. En este sentido el libro es un trabajo de pensamiento, de reflexión, ahondando en la diferencia entre ‘oír’ y ‘escuchar’. Más que un entretenimiento, la música es, para muchos, un soporte moral.
Titula uno de sus apartados ‘Música, niños y adolescentes’, en él se ocupa de la educación de este segmento del público para la que no existen infraestructuras. Propone actividades para destacar la inteligencia y la creatividad, familiarizando a los niños y jóvenes con la música clásica y formar, así, oyentes activos.
Naturalmente aborda el tema de definir la música, su utilidad y cómo nos afecta e influye; siempre con el foco puesto en la escucha activa.
La escritura es narrativa y un punto literaria. Hay que leerlo con tranquilidad, saboreando sus disquisiciones, pensando en las ideas que ofrece, deteniéndose en las teorías y explicaciones, dejándose llevar por el sonido de la música sugerida. Es un libro de pensamientos y reflexiones, que busca ‘hacer de la escucha un arte’, trabajándola con método y participación.
Si tuviéramos que resumir en una idea el denso contenido de estas páginas, podríamos recurrir a esta frase del propio autor: ‘El lugar de destino de la música no es la sala de conciertos, es el espíritu humano’.
Deja una respuesta